Una comunidad de vecinos en Zaragoza nos contactó tras años lidiando con problemas persistentes en su sistema de bajantes: ruidos molestos, malos olores, y filtraciones que comenzaban a dañar techos y paredes. El edificio, construido en los años 70, tenía un sistema de evacuación de aguas negras deteriorado por el uso y el paso del tiempo. Los vecinos querían una solución definitiva, pero sin tener que pasar por el caos de una obra tradicional.
Tras una evaluación técnica completa, les propusimos nuestro sistema de rehabilitación con resina epoxi, una alternativa limpia, rápida y altamente duradera. Organizamos el trabajo por tramos para minimizar cualquier impacto en la vida diaria de los residentes. En total, se rehabilitaron más de 90 metros de tubería vertical y varios tramos horizontales en zonas comunes del edificio.
El proceso incluyó una limpieza mecánica previa de las tuberías, seguida de la aplicación de la resina epoxi que forma un revestimiento interno resistente, completamente adherido al interior de la tubería existente. Todo el trabajo se realizó sin necesidad de abrir paredes ni realizar obras molestas, y se completó en solo cinco días.
El resultado fue un éxito: desaparecieron los olores, se eliminaron las filtraciones y el sistema quedó completamente renovado, con una vida útil estimada de más de 30 años. Los vecinos valoraron especialmente la rapidez de la intervención, la ausencia de ruidos y escombros, y el ahorro económico frente a una obra convencional. Este proyecto demuestra cómo una solución moderna y no invasiva puede resolver problemas serios de forma eficaz y sostenible.

